viernes, 4 de octubre de 2013

Segundo tramo: "De ventisqueros, cuestas y senderos"


Después de un sueño profundo tras tan arduo día de pedaleo bajo la lluvia y frío, comenzábamos el día lunes 7 de enero desayunando en el comedor del hostal, nuestra mesa tenía vista a la bahía de Chaitén, la cual se encuentra completamente colmada de cenizas y sedimentos del volcán arrastrados hasta allí por el río. Nuestra mesa tenía pan, leche, queso, mantequilla, mermelada y café, se nos hizo poco el desayuno y de eso se dio cuenta la señora del hostal quien se apiadó de estos ciclistas que vio llegar entumidos y procedió a juntar los "sobrantes" de otras mesas y nos los dio, empezaba bien el día, jeje

Afuera estaba nublado, con viento y a ratos caían gotas de lluvia, nada muy amenazante, pero la idea era ir a recorrer el sendero que lleva al mismo cráter del volcán Chaitén, el cual aún se encuentra activo, tras pasar a la oficina de información turística decidimos hacer dedo en la salida norte del pueblo, por casi una hora estuvimos ahí sin éxito, ponderamos que ya se acercaba mediodía y el clima podría estar peor mientras subíamos el sendero, así que decidimos ir a buscar nuestras bicis que ya estaban listas con su carga y alforjas para continuar pedaleando hacia el sur, eso fue lo que hicimos y no sin antes abastecernos de algunos alimentos para el camino, ya que el próximo pueblo con más provisiones sería La Junta.

Comenzamos el avance hacia el sur, el camino se aleja de la costa y es asfaltado, muy amigable y el cielo parece aclarar, cerca del km 20 de la salida sur de Chaitén al costado derecho se encuentra el fuselaje de un avión de pasajeros, se me fue preguntar de nuevo por qué se encontraba ahí. Km 23 y hay una bifurcación que te lleva a las termas El Amarillo. 


- El Amarillo, subiendo unos 5 kms se encuentra éste refugio, se puede acampar hasta la fecha que lo visité (2008, 2013) y los cuidadores te venden pan, küchen, huevos, etc. Es una sola piscina de cemento y al costado un pozo con agua y barro de tipo rústico, la temperatura de estas aguas termales del Volcán Michimahuida bordea los 50 grados. En la bifurcación, continuando hacia el sur hay otros 20 kms de recién asfaltada carretera, hasta llegar a la localidad de Puerto Cárdenas, bahía que se encuentra al borde del extenso lago Yelcho. El asfalto termina en el puente colgante que cruza la desembocadura del mismo lago, continuando por el río del mismo nombre, ruta utilizada por los colonos de Futaleufú para llegar a Chaitén cuando no existía vía terrestre. El camino de la carretera continúa bordeando el lado occidental del lago, con bonita vista hacia este, y al costado derecho tienes los escarpados cerros que a lo lejos y en sus cumbres dejan ver algunos ventisqueros, el más famoso de ellos es el Yelcho.

- Ventisquero Yelcho: el sendero hacia el ventisquero comienza a orilla de camino de la ruta 7, en promedio son 2 horas de trekking hasta un mirador que te permite contemplarlo muy bien, pero si eres más osado y te aventuras a avanzar entre rocas y riachuelos que descienden, te puedes acercar hasta los mismos hielos, es bien peligroso, según me cuentan los lugareños, varios visitantes confiados han muerto aplastados por los macizos de hielo que se desprenden, con precaución logré buenas fotos a los pies del ventisquero. Abajo existe un camping (si se le puede llamar así) con lo ultra básico para hospedarte, lo administra un personaje que tiene más cuentos jaja, nosotros alojamos ahí esa noche, ya eran 57kms desde que dejamos atrás Chaitén y lo que se venía por delante era la famosa Cuesta Moraga, la cual atacaríamos al siguiente día.





Día Martes 8 de febrero, desayuno, levantamos campamento, reviso facebook, hablo por whatsapp (hay señal!) me voy a hacer el sendero del Ventisquero que les detallé arriba, en el sendero te encuentras siempre con personas.

En todo esto, ya me dio pasado las 13 horas, mi compañero se fue adelante con más de 1 hora de ventaja pues optó por no ir al ventisquero, emprendí la subida de la cuesta Moraga, acá es pura mente, es muy psicológica pues serpentea mucho y parece no acabar, son cerca de 9 kms de subida, el factor que se une a esta travesía es el calor, y sofocante calor, no te ayuda en la subida así que debes hidratarte bien, comienzan a ser parte de tu viaje también los molestos "Coliguachos", y los tábanos, uff...

Lo bueno es que el viejo dicho "todo lo que sube tiene que bajar" lo compruebas acá, la bajada es igualmente impresionante, fácilmente alcanzas velocidades cercanas a los 70km/h hay que tener cuidado en las curvas, una caída a esa velocidad en camino de ripio,  acantilados y a cientos de kilómetros de un hospital es cosa a considerar. Al final de la bajada te encuentras con el cruce del camino que va hacia Palena y Futaleufú, acá se encuentra Villa Santa Lucía (en honor a la señora dura para morir...), era una villa de uniformados del CMT (Cuerpo Militar del Trabajo) años atrás, hoy solo una villa más a orilla de camino, acá busqué algún negocio abierto y me fue mal, menos encontrar un restaurante, así que pasé a comer a una casa, le ofrecí dinero y me prepararon huevos revueltos, pan con mantequilla y café. Mi compañero había seguido avanzando, me dejó el recado que me esperaría a orilla de camino más adelante, así que una vez que comí, seguí mi avance hacia el sur, ya eran cerca de las 18hrs cuando dejaba atrás Villa Santa Lucía, me encaminaba hacia el límite de la región de Los Lagos, pedaleando hacia el sur me encontré con varios bikers que hacían cicloturismo, pero iban en dirección norte, seguramente emprendieron la aventura desde el lado argentino, en Ushuaia, anima encontrarse con gente que anda en la misma que tú, aunque sea un saludo al pasar.

Tras un par de horas de pedaleo, el sol comenzaba a esconderse tras las montañas, el reloj marcaba las 20 hrs y continuaba con muy buen ritmo, incluso en las partes de ripio suelto, sorteando calaminas, con tan buen ritmo iba avanzando que casi ignoro un silbido de alguien que estaba en un paradero a orilla de camino, era mi partner que llevaba un buen rato esperándome. Ya era hora de parar y buscar un lugar para acampar, estábamos a la entrada de Villa Vanguardia, un pequeño conjunto de casas cercano a la Carretera Austral, ningún negocio para comprar pan o víveres, tampoco ningún letrero de hostal ni sitios de camping, de hecho casi no aparece en los mapas ruteros dicha localidad, cruzamos la villa, que era un docena de casas y avanzamos por un camino interior buscando un lugar idóneo para acampar a orilla de un enorme río, nos acompañaba media docena de perros ovejeros, no encontramos el lugar señalado por un lugareño, así que volvimos a la carretera, buscamos a orilla de camino un lugar abierto, había mucho pasto y rodeado de un bosque, era el lugar perfecto para acampar, ya no quedaba más luz de día, teníamos agua en nuestras caramayolas, así que ahí nos quedamos.

Miércoles 9 de enero, intentamos salir lo más temprano posible, a las 10 de la mañana fue eso, ya hacía calor, El cielo completamente azul, el verde profundo de los costados del camino, muchas casas a orillas de camino y mucho olor a animales vacunos y bovinos, a eso se dedican principalmente la gente de Aysén, porque por fin estábamos en la región de Aysén, un letrero ya oxidado nos daba la bienvenida al "Camino de Penetración", la meta de ese día era el primer pueblo de la región: La Junta, fue un agradable pedaleo, a excepción del gran calor que sentíamos, de repente nos acercamos hacia una inmensa estructura metálica, era el puente colgante que cruzaba el imponente y caudaloso río Palena, ya estábamos cerca y era aún temprano, más que mal eran solo 54 kms incluidos en el itinerario, pero cruzando el río unas pendientes cortas pero intensas se nos presentan, al igual que en Villa Santa Lucía, después de una pendiente pronunciada llegábamos al pueblo de La Junta, hay gasolinera en la entrada, pasamos a comer lo primero que pilláramos en la servicentro, necesitábamos azúcar! Vimos muchos minibuses y vans que trasladaban a muchos norteamericanos, europeos y judíos... 
- La Junta es un pueblo con mucho movimiento y población flotante, confluyen 3 ríos y 3 valles, aparte de la ganadería y madera, viven mucho del turismo, existen unas termas a 7 kms del pueblo, pero con los 31 grados que había a las 14hrs no nos resultaba atractivo ir a unas termas. La misión era encontrar un hostal disponible en un pueblo con tantos visitantes, después de un par de vueltas dimos con un hostal del promedio de este viaje: 10 mil pesos (US$20) por camas individuales, ducha con agua caliente, desayuno y acceso a wifi. Ese día aprovechamos de recorrer el pueblo, almorzamos un menú con harta carne y carbohidratos, harta cerveza también para aplacar el intenso calor.

Dejamos La Junta una mañana de jueves 10 de enero, teníamos que seguir internándonos en la Carretera Austral, salimos con viento norte y nubes de lluvia, pero no hacía frío, el clima era ideal para pedalear, con un cortavientos era más que suficiente, en la medida que avanzamos 28 kms desde la junta hacia el sur, el camino comienza a bordear un pequeño pero muy bello lago, el Risopatrón, un camino muy bello el que antecede a Puyuhuapi, mencionar que nos llovió levemente durante el camino, pero fue una lluvia refrescante, fue un aliado esta vez. Llegamos a la bahía de Puyuhuapi, este es otro hito ya que nos encontramos nuevamente con el mar, ese mar que tranquilo te baña Chile lindo.
- Puyuhuapi viene a ser un asentamiento de colonos alemanes que el estado chileno subsidió para que se establecieran y desarrollaran la economía de la zona además de colonos chilenos, es un pueblo pintoresco y llegamos justo a la hora de almuerzo, por lo que aplicamos el plato de la zona: Salmón a la plancha con ensaladas, exquisito! teníamos que seguir avanzando eso sí, era temprano y quedaba día, habíamos avanzado 44kms bien relajados. Saliendo de Puyuhuapi notamos algo que nos impresionó, la atención del año 2012 de todo el país se centró en el movimiento social de la región de Aysén, una paralización de faenas, de rutas, de puertos que tuvo en ascuas al gobierno, bueno, lo que vimos fue la cara fea de la policía chilena, un carro lanza aguas de Fuerzas Especiales de Carabineros, el famoso "Guanaco" en medio de tanta belleza natural, de gente tan alejada del egoísmo santiaguino y de los citadinos en general, ahí estaba ese carro acorazado que lanza agua, en fin... había que continuar, a 5 kms al sur de Puyuhuapi, bordeando el mar se encuentran las Termas Marinas, cruzando la Bahía está el Resort exclusivo de las termas de Puyuhuapi, mucho más costosas, 2 alternativas para quien buscara termas, nosotros buscábamos el famoso Ventisquero Colgante, ya estábamos pedaleando dentro del Parque Nacional Queulat, el camino es muy ancho y de planicie prolongada, algo alejado del mar y la bahía.

- Parque Nacional Queulat: Es una vasta extensión de parque dominado por altas montañas patagónicas siempre húmedas, los pueblos cercanos son La Junta, Puerto Puyuhuapi y Puerto Cisnes, posee variados senderos y algunos de estos cuentan con campings bien equipados y guardaparques, el más famoso camping y sendero es el que lleva al Ventisquero Colgante, también el Sendero Bosque Encantado, avanzando 5 kms al sur del Ventisquero Colgante, a orilla de camino fluye agua mineral, atento que está señalizado, para que la prueben.

22 Kms avanzados desde Puyuhuapi al sur llegamos a la entrada del sendero y camping Ventisquero Colgante, un muy bien informado guarda parques nos da la bienvenida y nos explica las tarifas y los atractivos del parque, $2.500.- la entrada al parque y $6.000.- ocupar un sitio para camping, OK nos quedamos ya que habían pocos cupos, habían sido 66kms pedaleados aquel día desde que salimos en la mañana en La Junta, armamos las carpas, y ya que eran las 6 de la tarde, aún quedaban horas de luz solar, por lo que emprendimos el trekking de 2,4 kms hasta el mirador que te permite ver el Ventisquero Colgante en toda su plenitud, es un trekking de dificultad media, bien zigzagueante y muy bello, a medida que te internas hay algunos miradores hacia la bahía de Puyuhuapi donde se puede ver el ya lejano mar, también un mirador hacia la laguna que se forma por la inmensa cascada que cae desde el ventisquero, el impresionante sonido de las tronaduras te impulsan a caminar más rápido, en una de esas logras ver un desprendimiento, al final del sendero es impactante la vista, te conmueve tanta belleza, muchas fotos, también un respiro ya que nos bajamos de las bicis para emprender la caminata de inmediato. Bajamos al camping con un atardecer hermoso, muy contentos del bello día que terminaba, lindo ver familias con sus pequeños recorriendo dichos senderos. Abajo en medio del camping existe un museo con información muy bien recopilada y científicamente expuesta de la flora, fauna y procesos glaciares del parque, ahí nos enteramos de que el ventisquero había retrocedido casi 7 kms desde su primer avistamiento a fines del siglo XIX, increíble.

Viernes 11 de enero y dejábamos atrás el camping, seguíamos avanzando en medio del Queulat, el guarda parques nos advirtió que nuestro andar no sería tan fluido, teníamos que atravesar la Cuesta Queulat, esta se eleva 450 metros sndm, avanzando 5 kms encuentro señalizado "Agua Mineral Queulat", ahí brotaba de la roca y tierra, agua con gas y mineralizada, helada y refrescante, hay que probarla... pero bueno, había que enfrentar la segunda gran cuesta después de la Moraga, ahí recordé lo que nos dijo el guardaparques, el camino es mucho más serpenteado que la cuesta moraga, se extiende unos 7 kilómetros, el calor es abrazador y no hay muchas vertientes ni arroyos de agua, ojo, hay que llevar llenas tus caramayolas para enfrentar esta cuesta, cuando reparas en el paisaje te das cuenta lo impresionante de las montañas, y las rocas mismas a orilla de camino, nuevamente todo lo que sube tiene que bajar. Cuando vas a gran velocidad descendiendo de la cuesta Queulat, a mano derecha de camino hay una fila de vehículos de turismo, motos, todo terrenos... habíamos llegado al Sendero Bosque Encantado.
Bloques de hielo flotando en laguna al final del sendero Bosque Encantado
 Dejamos las bicis y partimos solo con botellas de agua a recorrer estos 2,2 kms de trekking. Su nombre se debe al verde sobre verde que hay en este bosque, al final del camino, al igual que en el Ventisquero Yelcho si te aventuras a ir entre las rocas llegas a una laguna que recibe el torrente de agua, en cierta época del año, se forman témpanos de hielo que flotan sobre la laguna glaciar, es un paisaje casi extraterrestre verlo desde arriba, y lo más aventurero es caminar sobre esos bloques de hielo flotantes, con precaución se puede, yo me animé, los pies debes meterlos al agua y hielo sí o sí.



De vuelta al camino y a nuestras bicis, un tentempié y seguimos nuestro camino descendiendo la cuesta, hasta que llegamos a la bifurcación del camino que une Puerto Cisnes - Puerto Aysén y Coihayque, llegamos al tramo asfaltado más extenso de la Carretera Austral que llega hasta Villa Cerro Castillo, algo más de 230 kms, si bien es un alivio para los brazos y espalda el avanzar en asfalto, el camino es complicado y va en constante ascenso, bordeas el hermoso Río Cisnes, y y a pocos kms avanzados se pasa al lado de la inmensa Piedra Gato, es de lo más sorprendente ya que no dinamitaron este inmenso macizo rocoso, sino que hicieron un puente curvo bordeando la montaña, algo que nunca había visto!, ya atardecía y acá notamos vestigios de protestas a lo largo del camino, un par autos incendiados, consignas rayadas y el flujo vehicular es mayor, la meta de ese día era llegar a Villa Amengual, pero para lograrlo tuvimos que enfrentarnos a una cuesta no muy extensa pero muy pronunciada, fue muy agotador pero a la vez gratificante cuando llegamos casi al final de esta cuesta y nos instalamos en uno de los varios miradores habilitados a orilla de camino en la región de Aysén, 
contemplamos el impresionante valle que habíamos recorrido y dejado atrás, avanzamos raudos y decididos hasta el próximo pueblo, la Villa Amengual, otra villa que en su fundación fue un campamento militar del CMT, un pueblo equipado con todo lo necesario, llegamos a el hostal "El Indio" el hostal de una familia muy simpática, llegamos preguntando primero por alojamiento y sobre todo por comida, ya que no habíamos almorzado, justo estaban celebrando al patriarca de la familia, así que el menú alcanzó para nosotros, degustamos lechón asado con papas cocidas, ensaladas surtidas, ají de salsa y una copa de vino, el día terminaba excelente! nos hospedamos ahí mismo, nos pusimos al día conectándonos a internet, comentar a la familia y amigos que estábamos bien, se dio la conversa con una persona mayor de la casa, nos contaba que por hobby el buscaba vestigios arqueológicos de la cultura Tehuelche (del mapundungún: chewel che "gente bravía"), nos mostró flechas, algunas conchas fosilizadas encontradas en la alta montaña, fue entretenido escuchar sus aventuras y las de la familia, lo que implica vivir ahí y los viajes que tomaban días que debían hacer a caballo para visitar familiares o por necesidades, muchas veces cruzando a la Argentina por víveres más accesibles que en el mismo otrora Chile, pero bueno, había sido un día agotador, por lo que el sueño fue profundo.





miércoles, 4 de septiembre de 2013

Primer tramo: Puerto Montt - Chaitén, días de lluvia y frío.




Es un viernes  4 de enero de 2013, dentro de todo el ajetreo y preocupación por dejar listos mis temas de trabajo para quien me reemplazaría, respiro con alivio porque en mi puesto ya cuento con el documento de vacaciones autorizadas por el gerente, y un pequeño bono del sindicato había sido depositado (realmente ayudó más adelante).
El vuelo de Santiago - Puerto Montt es el mismo día viernes que salgo del trabajo, a las 21hrs, por lo cual marcho raudo desde la torre Entel (mi lugar de trabajo por ese entonces) hacia calle San Diego a buscar una parrilla nueva; sí, el último día buscando una parrilla debido a que la noche anterior, presentando las alforjas ya con carga, noto que tiene una tremenda fisura, más que mal, esa vieja parrilla me acompañó en el viaje de 2008 a Patagonia y a varios otros, con harto peso, el aluminio al final cede. Y no buscaba cualquier parrilla, era la oportunidad de encontrar la adecuada, una para bicicleta con freno de disco, ya que había adaptado la vieja parrilla con unas abrazaderas por un lado y fijadas a un hilo que poca seguridad me daba por el otro… menos mal se fisuró, así pude encontrar la parrilla adecuada que se sujetaba  al bloqueo, también encontré un collerín de sillín adaptado con hilo para la parte superior de la parrilla, esto porque el cuadro de mi bicicleta Lapierre no contaba con hilo para sujetar la parte superior de la parrilla, los planetas se alinearon definitivamente. Escribo esta anécdota para que se imaginen el susto que tenía al estar a horas de tomar el vuelo y no tener asegurada  quizás la parte fundamental de una aventura de cicloturismo; LA PARRILLA!
     OK, 19 horas, llegamos al aeropuerto, aplicamos checkin, desarme de las bicis y embalaje con el nylon y pulpo, aprovechando de adosar la carpa a cada bici, cuidamos que las patas de cambio no quedaran expuestas, las cubrimos con cartón y cinta de embalaje, se le quita presión a los neumáticos (te lo exigen) y junto a una de las alforjas, conforman tu equipaje que debe pesar los 23 kilos apróx, ésta alforja que se va en el maletero debe ir con todo elemento corto punzante, también latas de conservas si llevas. Arriba en el avión llevas el equipaje de mano, la  otra alforja llena de ropa, el saco de dormir, etc.
    Llegamos a Puerto Montt y tras descargar ambas bicis y una alforja, notamos que no viene mi otra alforja, llené un formulario, nuevamente se me venía la noche y pensaba en que mi viaje se me venía abajo, se había quedado en Santiago la otra alforja, llena de herramientas, la cocinilla… me estaban ofreciendo enviarla al sur por encomienda, pillarme en el camino jaja uff, me indigné con LAN, menos mal enviaron la alforja en el último vuelo que salía de Santiago a Puerto Montt, justo cuando terminábamos de montar todo el aparataje y armar las bicis, llega un funcionario de LAN corriendo con mi alforja en la mano… SALVACIÓN!

En el Aeropuerto Tepual de Puerto Montt nos dieron pasada la medianoche, así que a pedalear 18 kilómetros nocturnos con un clima ventilado, algo nuboso hasta la casa de un gran amigo que nos hospedó esa noche. Ahí comenzó el pedaleo, en el Aeropuerto Tepual, fue ideal para probar nuestras linternas de manubrio, traseras y casco, son esenciales para tu viaje, porque la oscuridad en noches nubladas es total!
Al otro día, buen desayuno, pasamos al Homecenter  a abastecernos de las últimas cosas y a las 14 horas ya estábamos por el sector de Pelluco, que es donde comienza la famosa Ruta 7, Carretera Austral, es el primer tramo que llega hasta Caleta La Arena, unos 46 kms al sur de exigencia leve a media, te vas acostumbrando a pedalear con peso y subir algunas cuestas pequeñas. Avanzados unos 30 kms en dirección sur y se encuentra señalizado el acceso hacia el  Parque Nacional Alerce Andino, te desvías hacia el oriente 7 kms, no lo recorrí, nuestra meta ese primer día sábado 5 de enero era Hornopirén, había que alcanzar el ferry del otro día. Respecto al paisaje, vas bordeando la costa, ves el quieto mar a tu derecha, casitas de pescadores y gente que marisca, por el lado oriente, ves las imponentes y verdes montañas, a lo lejos, los volcanes tan típicos de la décima región; las montañas caen abruptas hasta el mar y la carretera se abre paso entre ellos.

Prácticamente todo este primer tramo es asfalto; llegamos a Caleta La Arena. Caleta La Arena; es aquí donde el corazón empieza a latir más fuerte, hasta un susto te recorre en el cuerpo al pensar lo que te espera más hacia el sur, te subes al primero de varios ferrys que te esperan, cruzando el Estuario de Reloncaví. Caleta La Arena es el primer hito en Carretera Austral, Caleta La Arena es testigo de que elegiste la aventura a la comodidad de irte por Argentina, Bariloche y aparecer por Futaleufú y, lo mejor de Caleta La Arena: las empanadas…


Cruzando este tramo en ferry puedes ver en su gran dimensión el Estuario de Reloncaví, esta tremenda entrada de mar en cuyas aguas desembocan los ríos Petrohué, Cochamó y Puelo, unos 45 minutos apróx, llegas al otro extremo: Caleta Puelche, luego a Contao, automáticamente disminuye el tráfico vehicular, el camino ya es de ripio, el semblante de la gente y su acento ya es diferente, a esta altura ya nos había dado las 6 de la tarde, aún quedaba luz de sol, pero por delante 55 kms de curvas, pendientes y camino de ripio hasta Hornopirén, alcanzaríamos?
    Al avanzar por este tramo si vas por la Ruta 7 te alejas del mar, hay un camino costero que después se une a la Ruta 7, pero es más largo, y lo que menos nos quedaba ese primer día de pedaleo era tiempo y luz de día. Avanzando y pedaleando con muchas ganas y cansancio acumulado, ya a las 22 hrs se nos hizo de noche, encendimos las luces por segunda vez y seguíamos pedaleando, pero hasta que a la oscuridad y cansancio de 80 kms avanzados, se nos sumó la lluvia. Comenzó tenue, así que abortamos llegar esa noche a Hornopirén, quedaban 20 kms, al ritmo que llevábamos a esa altura llegaríamos cerca de la 1 am al pueblo, mal, así que vimos unas luces a orilla de camino, era Pichicolo. 
   Pichicolo es una pequeña Bahía, donde te vuelves a encontrar el mar, queda a 17 kms de Hornopirén, a su alrededor encuentras como atractivo las Termas de Pichicolo, se ubican a unos 9 kilómetros de Hornopirén, son posones naturales en medio de densa vegetación.
    Esa noche, ya siendo pasadas las 23hrs, pedimos alojamiento en el enorme patio de una casa que estaba casi a orilla de camino, continuaba chispeando y cayendo goteras, armamos por primera vez las carpas, la aventura el primer día ya era total, mi compañero decidió dormir inmediatamente, no comió, tenía suficiente con el festín de empanadas que nos mandamos mientras esperábamos el ferry en Caleta La Arena… yo decidí hervir agua y comer, su leche con quacker, un café y a dormir, solo las bicis afuera, todo el resto dentro de las carpas, comienza a llover fuerte, no para en toda la noche, logramos conciliar el sueño, despertando a ratos por el viento, pero pusimos enormes piedras a los costados, la humedad en la mañana era solo de la condensación, las carpas Falcon 2 de Nautika se portaron impecables!

Día domingo 6 de enero,  a las 8 de la mañana ya estábamos levantando el  campamento, había que llegar a Hornopiren antes de las 10 am, esos 17 kms de pedal fueron bajo una intensa lluvia, con unas calzas largas abajo, guantes con dedos largos y un cortavientos que al final igual dejó pasar toda el agua, llegamos a Hornopirén, directo a la rampa, ahí estaba el ferry, pero ya no aceptaba más pasajeros, había otro que salía a mediodía (se refuerza con otro ferry en verano para la ruta bimodal hasta Caleta Gonzalo)… compramos nuestro pasaje que es de  $5.000.- por persona,  la lluvia continuaba con la misma intensidad, en los quioscos de madera y techados que existentes, compramos café para calentar el cuerpo, habíamos dejado de pedalear y estábamos completamente mojados, también varias porciones de Küchen… encontramos un camión que esperaba embarcarse, así que le pedimos subir nuestras bicis en la parte trasera, de manera de ahorrarnos $3.500.- que cobran adicional solo por la bici! Increíble… todo esto bajo la incesable lluvia, finalmente subimos al ferry, aseguramos las bicis con los pulpos y cubrimos con nylon las alforjas… buscamos un baño y dimos con uno muy rustico, era el que usaba la tripulación, igual me duché con agua fría y saqué toda la arena y barro de mi ropa y cuerpo, qué agradable sensación esa de estar seco y embarcado, tomando mate y comiendo! la ropa la secamos en el escape de la caldera del ferry, fue ingenioso jaja

    - La Ruta Bimodal que une Hornopirén con Caleta Gonzalo es un tramo obligado para continuar por la Ruta 7, es un paseo inolvidable a través de los fiordos, las montañas caen verticales al mar, la lluvia hace que se formen infinidad de saltos de agua, se ven canales que se abren paso en medio de gigantescas montañas, es un deleite a la vista este tramo que dura entre 4 a 5 horas desde Hornopirén hasta la rampa Leptepu, acá se continúa 10 kms por tierra para continuar por un segundo ferry que parte desde la rampa Fiordo Largo y que atraviesa el Fiordo de Reñihue, lugar recóndito donde tiene su "casita" el gringo Douglas Tompkins, hasta llegar a Caleta Gonzalo, simplemente un espectáculo de la naturaleza la llegada a este lugar. Si se tiene fortuna o qué se yo, te puedes encontrar algunas toninas jugueteando cerca del ferry. Camino por mar-tierra-mar, he ahí ruta bimodal.
 






    Siendo un largo domingo  6 de enero en la tarde habíamos llegado por fin a Caleta Gonzalo, si después del primer ferry disminuía el tráfico vehicular, esta continuación por tierra de la ruta 7 sientes realmente que estás en lo recóndito, sin señal (sólo movistar en la rampa, casi metiéndote al agua), menos con electricidad, agua caliente, qué es eso?


     Esa tarde ya, tipo 19 hrs, nos acampamos en lo que es el Parque Pumalin; este es un Parque Privado con todas las comodidades y bellezas a disposición de los visitantes, hay varios senderos bien señalizados que se internan en el bosque y te llevan a Alerces milenarios, cascadas, lagunas, volcanes (Sendero Laguna Tronador, Sendero de Los Alerces, Sendero Cascadas Escondidas, Michimahuida, entre otros) los lugares para camping son baratos y muy bien equipados, en Caleta Gonzalo viven trabajadores del Parque y te venden pan amasado y víveres básicos, también útiles de aseo, las duchas y baños impecables, el paisajismo acá es un arte que lo hace muy fácil el entorno natural.
     Hay muchas conjeturas de los motivos y del supuesto Sionismo de Douglas Tompkins. Lo cierto y lo que se ve a simple vista es que el lugar que se permite visitar está muy bien cuidado y la preocupación por la conservación se nota, qué cosas se esconden tras eso, y qué gente viene a esos lodges que solo se puede llegar por embarcación o vía aérea, vaya uno a saber, lo dejo al criterio de ustedes, pero por favor, háganselo después de visitar este parque.
    Ya armadas las carpas bajo techo (porque venían aguaceros tremendos y a veces se despejaba, en cosa de minutos) esa noche llovió sin parar, pero estábamos en nuestras carpas, bajo techo y bien abrigados, mención aparte las corbatitas con salsa tuco y queso a destajo de esa tarde noche… uff un manjar! jaja
    Al otro día, lunes 7 de enero, un buen desayuno, pan, huevo, leche, quacker y mate, alforjas listas, nubes amenazantes… comenzamos el "asalto" a Chaitén, 57 kms por delante, salimos a eso de las 11 de la mañana, con el propósito de recorrer los senderos mencionados (que ya había recorrido 2 veces años anteriores), a poco dejar atrás Caleta Gonzalo y avanzar al sur, comienza nuevamente la lluvia, pero acá es demasiado copiosa, es con frío, por lo que decidimos parar 12 kms avanzados y recorrer a orilla de camino y trotando para calentar el cuerpo, el Sendero de Los Alerces, simplemente majestuosos esos milenarios arboles. 
Volvimos a nuestras bicis que nos esperaban en el camino, la verdad no se nos calentó nada el cuerpo, seguía lloviendo, 4 kms al sur llegamos al camping de las Cascadas Escondidas, acá hay un sendero que te lleva a 2 impresionantes saltos tipo velo de novia y cascada. El camping tipo refugio es del standard de Pumalin, con baños, duchas y techo, CERO señal, menos electricidad, acá aplicamos mate, estábamos empapados, conversamos con una mujer francesa que recorría el sendero de las cascadas con su esposo y par de pequeños, es muy poca la gente que te encuentras en este sector, así que la conversación es inevitable, es bueno ese espíritu que se genera… En vista que la lluvia no daba ninguna señal de detenerse, sino aumentar, decidimos continuar, encima de mi primera capa me puse una bolsa de basura y encima el cortavientos, me puse un gorro de lana y luego el casco, la idea es que no se escape, sino mantener el calor del cuerpo, los dedos tullidos hacen casi imposible pasar los necesarios cambios! la cadena muy tensa en las cuestas y con mucha arena… cuidado con cortar cadena!
    Acá nos vimos puestos a prueba, bajo la intensa lluvia, frío y también hambre, ya que no había opción de cocinar para almorzar ni pasar otra noche en camping, una ducha caliente, un plato con mucha carne, un vino tinto y una cama acogedora era un visión que impulsaba cada pedaleada, no pasaba ningún automóvil sino hasta que empezaron a llegar los que venían de la ruta bimodal de ese lunes, eso nos decía que ya era tarde. Bordeamos primero el Lago Negro y luego el Lago Blanco, pasamos por el acceso al camping del Michimahuida, todavía en el Parque Pumalin, a medida que vas avanzando, ya te das cuenta que dejas un Parque Privado y con recursos para cuidar el paisaje, la señalética, la flora. También comienzas a quedar boquiabierto al ser testigo presencial de cómo el Volcán Chaitén arrasó con el bosque nativo, como los ríos arrastraron mucho sedimento y ceniza, es impresionante.
    - Sendero a Volcán Chaitén, unos 15 kms al norte de Chaitén empieza un sendero también en dirección Oriente unas 2 horas de subida al cráter, imperdible.
    El tramo Caleta Gonzalo - Chaitén lo haces alejado del mar, ya llegando a caleta Santa Barbara (lugar donde pretendieron frustradamente refundar Chaitén) se siente el frío más intenso, por la brisa marina, y ya no aguantábamos más, pero estábamos muy cerca de llegar a Chaitén, yo tengo más resistencia y ando más en bici que mi compañero, así que me fui adelante con todo hacia el pueblo a buscar un hostal, saqué unos 15 minutos a mi partner, y logramos encontrar un hostal en la misma avenida de la bahía de Chaitén, frente a la oficina de info turística, $10.000.- una pieza, dos camas, ducha caliente, wifi y desayuno, OK dijimos, "pero sus bicis y todo lo mojado déjenlo atrás en la bodega" nos dijo la señora, hicimos todo rápido, ya eran las 9:30 pm, fue una de las duchas más exquisitas que me dí en este viaje, al fin estábamos en Chaitén! la pieza era un tendedero de ropa húmeda, había que salir a desquitarse al pueblo y a algún restaurant, aplicamos un Barros Luco de entrada para cada uno, de fondo una chuleta doble de cerdo con arroz y 4 botellas de cerveza de litro, atendidos por una bella y sonriente chaitenina, vimos noticias de Santiago esa noche en el restaurante, jaja es divertido que la gente tenga que ver noticias de cómo capean el calor los santiaguinos que están a más de 1.300 kms de los chaiteninos…
Había que ir a dormir, y así lo hicimos.
Continuará…

martes, 6 de agosto de 2013

Recuerdos de una aventura a pedal...

Descubre pedaleando uno de los lugares íconos del cicloturismo mundial.


Junto a un amigo nos aventuramos a recorrer la Carretera Austral COMPLETA en bicicleta, desde Puerto Montt hasta Villa O`higgins (1245 kms por tierra, más tramos en ferry), agregando el tramo a Caleta Tortel casi ya finalizando el viaje.





Estos precios y datos son del año 2013, por lo cual algunos datos deben ser actualizados.


Equipamiento:
  • Bicicleta: básico, pero es lo primordial tener una bici bien mantenida mecánicamente (buena bicicleta no es sinónimo de más  cara), puede ser cuadro de fierro-cromo que es resistente, pero los cuadros de aluminio actualmente son de buena calidad, yo utilicé de aluminio.
  • Parrilla: Las hay de varios tipos, traseras y delanteras, estas últimas se usan para dar más estabilidad a la dirección (yo preferí un bolso de manubrio, me resultó igual de práctico y cómodo), hay parrillas para bicicletas con freno de disco trasero, que fue la que compré en una tienda de San Diego #346 ($25.000 apróx).
  • Carro de Arrastre: Es un opcional a la parrilla, puedes llevar más carga, no diré qué es mejor, pues es subjetivo, tienes pro y en contras. Con Parrilla tienes más estabilidad, sobretodo en velocidad, el carro tiende a desestabilizarte cuesta abajo, sin embargo con carro puedes llevar más carga como mencionaba y es mucho más fácil de empacar, tu bici queda libre de una. Tanto para carrito como alforjas te debes acostumbrar a andar.
  • Alforjas: ojalá impermeables o con funda, la idea de las alforjas es que tengan ganchos de anclaje, ayuda mucho para el arme y desarme de equipaje, por lo cual dentro de la gama de precios que hay de las alforjas, las que tienen ganchos para anclajes ya superan los $35.000.- (chinas) hasta las alforjas más pro como las Ortlieb que van del orden de los $80.000.- el par (mercadolibre o portales como Ali Express son buena opción para cotizar).
  • Herramientas y accesorios: Cámaras y un neumático de repuesto – parches y pegamento – herramientas multiuso (llaves allen) – porta caramagiola – pastillas de frenos – piola de  cambios y frenos (opcional) - bombín – aceite lubricante – corta cadena – tensador de rayos. Muy útil llevar pulpos para sujetar el equipaje adicional a las alforjas laterales.
  • Equipamiento Camping: Carpa ligera, utilicé la Nautika Falcon 2, resistió impecable incluso una noche completa de lluvia, pesa menos de 2 kilos, la venden hasta en Líder o tienda Nautika (recomendable llevar nylon). Saco de dormir ojalá ligero pero de calidad. Colchoneta auto-inflable Doite (es opcional para mayor comodidad y confort, la recomiendo y pesa 1K aprox $22.000.-). Cocinilla a gas, gas butano - repelente de insectos – mentolatum (ungüento para picaduras y despejar vías respiratorias) - linternas potentes de led - pilas - cable USB para cargar celu - GPS - set de cubiertos olla y sartén y BOTIQUÍN bien completo.
  • Vestimenta: Debe ser ligera e idealmente impermeable (aunque es más costosa), 1 o 2 buzos secado rápido, llevé de los que se convierten en short – calzas con acolchado, polera de lycra o primera capa. NO LLEVAR JEANS se mojan, no se secan nunca y pesan. Recomendable llevar calzas acolchadas largas por el viento helado, y para dormir, calzas de polar que son súper económicas y efectivas, casco, guantes con dedos cortos y largos ojo, lentes, utensilios de aseo personal, etc
 .



Costos:
  • Pasaje aéreo ida y vuelta (Stgo/Pto. Montt - Balmaceda/Stgo)  modalidad multiciudades sale $82.000.- BARATISIMO! y no cobran por las bicicletas, se deben embalar o cubrir con el mismo nylon que llevas para cubrir la carpa y los pulpos. Junto a la bicicleta, también pasa como equipaje una de las 2 alforjas traseras: dejar en estas todo elemento metálico, corto-punzante, encendedores, gas butano!
  • Pasaje de Ferrys, se toman 3 en total, (Caleta La Arena, Hornopirén-Caleta Gonzalo y Puerto Yungay), en el primero se paga $2.500 por la bici, el segundo cuesta $5.000.- por pasajero  más $3.500.-  por la bicicleta, lo recomendable si quieres ahorrar es echarla a una camioneta o camión, se paletean los conductores, el tercer ferry de Puerto Yungay es gratis.
  • Alojamiento: Principalmente en hostales y campigns, hostales se consiguen por $10.000.- aprox, incluye: cama individual, ducha con agua caliente, desayuno, WiFi. Campings por $2.500.- promedio. Los pueblos con servicios básicos se encuentran a en promedio a 60 kms distantes uno de otro, por ende, el alojamiento y los gastos por dicho concepto irán de la mano a la planificación que se haga del viaje, existen lugares y atractivos a lo largo de la carretera que merecen ser visitados, senderos que te internan en bosques prístinos húmedos y te llevan a ventisqueros, glaciares, saltos y cascadas, también hay termas, se puede pescar, etc.
  • Alimentación: Idealmente llevar desde Santiago, o comprar en Puerto Montt, a lo largo de la carretera es mucho más caro, pero aún así en todos los pueblos hay negocios con provisiones básicas, en estos puedes obtener los perecibles. Se sugiere arroz pre-graneado, pastas, atún en tarro, salsas tucco, leche en polvo, quacker clásico y barritas, chocolates, frutos secos, y MATE. En la medida que se pasa por los pueblos y comunidades se puede comer en las cocinerías que hay, ricos salmones, cordero, mariscos y otras comidas típicas de la zona., a mitad de viaje puedes completar tus reservas de comida en la ciudad capital Coyhaique, ahí existen supermercados.
Tramos
Los tramos van de la mano a tu planificación y bitácora que hayas elaborado, a los atractivos que hayas decidido visitar y a los imprevistos de índole mecánica, climática o física.


Bitácora de viaje... CONTINÚAN ACÁ